¿Una persona física puede facturar?

¿Una persona física puede facturar? Es la pregunta del millón en los últimos tiempos, más concretamente desde que la crisis azotó a la economía de cada cual, y los que nos dedicamos a las labores de asesoría y gestoría lo sabemos bien, dada la recurrencia de la cuestión entre los clientes. Sobre este tema han corrido ríos de tinta, pero al final nunca nos ponemos de acuerdo y más que aportar información y despejar dudas se generan nuevas incógnitas que casi nadie es capaz de resolver.

Probablemente el problema esté en los pocos datos que los organismos oficiales nos ofrecen al respecto y, sobre todo, en la poca claridad con la que se muestran estos documentos, que no están hechos para que los pueda llegar a entender e interpretar cualquier hijo de vecino. Aun así, por suerte o por desgracia nos encontramos en una etapa en la que la información no deja de fluir y para todo hay respuestas; sin embargo, esto no quiere decir que las soluciones que se dan sean reales, positivas o adecuadas.

Desde Innova Gestors, queremos hacer un esfuerzo por aportar un poco de clarividencia ante un asunto que, como decimos, afecta a muchas personas y no es para nada sencillo. En este post te explicaremos si puedes o no facturar como persona física, si en tu caso particular te convendría o no darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos o si te queda alguna alternativa más económica.

Por último, también te hablaremos de las posibles consecuencias que tendría trascender la delgada línea que separa la legalidad de la ilegalidad si te adentras en la economía sumergida. Si has llegado hasta aquí es porque te interesa este tema, así que vamos a ofrecerte ya las respuestas.

El alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos como solución

Si la pregunta es simplemente si una persona física puede facturar, la respuesta puede resultar bastante obvia en tanto en cuanto todos los trabajadores autónomos son considerados personas físicas, ya que ni siquiera cuentan con un CIF para identificarse como empresa. Darse de alta en el RETA, el Régimen Especial de trabajadores autónomos, es una solución que te permitirá olvidarte de las consecuencias de facturar sin ser autónomo.

Sin embargo, dar este paso supone unos gastos que no todo el mundo puede afrontar, los cuales habría que abonar en materia de cuotas a la Tesorería General de la Seguridad Social, aparte de los impuestos pertinentes con cada facturación. En este caso existe la opción de facturar como persona física y sin ser autónomo, aunque lo cierto es que es una posibilidad realmente delicada y que, de llevarse a cabo fuera de la legalidad, podría derivar en las mencionadas consecuencias.

La alternativa al Autónomo

¿Cuál es esta alternativa? Efectivamente, crear facturas cuando se realicen determinados trabajos. Pero, ¿cómo puedo facturar como persona física sin enfrentarme a ningún tipo de sanción? Aquí vienen los obstáculos, porque la ley es muy clara a este respecto y señala que únicamente pueden facturar sin estar dadas de alta aquellas personas que realicen trabajos puntuales, los cuales no han de superar bajo ningún concepto el salario mínimo interprofesional, que en este caso asciende hasta los 707,60 euros en España durante el año 2017.

¿En qué momento un trabajo pasa de ser puntual a ser habitual? Eso, por desgracia, queda a juicio única y exclusivamente de Hacienda y de la Agencia Tributaria; no obstante, lo que sí podemos asegurarte es que no debes hacer muchas facturas de manera frecuente, ni siquiera con una asiduidad mensual, porque en este caso comenzarías a levantar sospechas -que además estarán perfectamente fundadas- y te enfrentarías a las investigaciones correspondientes.

Además de todo esto, también has de estar dado de alta en Hacienda para poder facturar de manera legal. La parte positiva a este respecto es que se trata de un trámite que no conlleva coste alguno, por lo que si cumples con los requisitos que acabamos de mencionar y te planteas dar el paso podrías animarte a hacerlo sin ningún tipo de problema en lo que a los organismos y las altas se refiere.

Obligaciones tributarias a la hora de facturar

Eso sí, no ser autónomo, empresario ni trabajador por cuenta ajena no te exime de cumplir con ciertas obligaciones tributarias que ha de soportar todo aquel que realice una factura. Deberás hacerte cargo del IVA derivado de tu trabajo y descontar el IRPF del precio final para que el cliente lo ingrese a tu cuenta, siempre y cuando éste sea una empresa o un autónomo y no otra persona física, en cuyo caso este último impuesto no es exigible.

Consecuencias y peligros de facturar como persona física

Las consecuencias y los peligros de facturar como persona física sin ser autónomo son bastante claras, por lo que no se aceptan las dudas o la ignorancia a este respecto como excusa. Si, al contrario de lo que hemos señalado, alguien decide facturar aun superando el SMI, o haciéndolo de modo habitual y continuado aunque no lo supere, lo más probable es que más tarde o más temprano acabe siendo investigado por Hacienda.

El resultado de estas investigaciones nunca suele ser agradable para nadie, puesto que con frecuencia deriva en sanciones que van desde pagar las cuotas e impuestos que no se hayan abonado hasta la fecha, hasta importantes sumas en concepto de multa.

Desde Innova Gestors podemos ayudarte a evitar que incurras en este tipo de infracciones con el mejor asesoramiento, una tarea que está sustentada sobre nuestra gran experiencia en España y Andorra, estados donde llevamos años trabajando como asesores fiscales, financieros y contables, y donde tenemos un gran número de clientes que ya se han visto apoyados por nuestros conocimientos.

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