Cierre del ejercicio contable

A todos los contables nos ha pasado alguna vez que dudamos y repasamos varias veces el cierre de ejercicio contable. Personalmente, al principio quería hacer tantos repasos y puntear tantas cosas, verificar gastos, comprobar que todo estuviese correcto, que al final lo que pasaba es que perdía mucho tiempo y no me sentía del todo con la seguridad de estar haciendo lo que debía hacer.

Con el paso del tiempo y la experiencia, esto se puede hacer mucho más rápido o incluso de forma mecánica aunque, soy de esas personas a las que les encanta repasar y cuadrar al céntimo, no lo puedo evitar.

En la oficina suelo tener una pequeña “chuletilla” que me va muy bien para cuando llega el agobiante y entretenido cierre anual del ejercicio contable.

Los 10 puntos básicos del cierre del ejercicio contable son los siguientes:

  1. Lo primero de todo es listar un balance de comprobación de sumas y saldos de todo el año, con esto y dependiendo de cada programa informático podremos comprobar incoherencias en los saldos o ver cuentas que tendrían que quedar saldadas (cuentas a 0), quizás ver también el saldo de proveedores y clientes, que tendría que tener un saldo aceptable.
  2. Por si no se efectúa de forma mensual, la variación de existencias es algo a realizar sobre todo si la empresa realiza un estoc o tenemos oportunidad de listarlo del programa de gestión. Cuentas contables 610 y 710.
  3. Amortizaciones de inmovilizado. Cuando compramos un bien que sabemos que nos va a ser de una vida útil de varios años, en lugar de contabilizar el gasto al completo, lo amortizamos en los años que consideramos que va a tener vida útil. Por ejemplo, el caso de un ordenador. Realmente no compramos un ordenador el mes de febrero y el gasto es solo de ese mes. Sino que ese ordenador se puede considerar un gasto proporcional en el tiempo. Para eso, según tablas de amortización aplicamos un importe anual o mensual para el mismo. Lo importante, a cierre de ejercicio es verificar que se haya contabilizado todo (ya sea mes a mes o el importe anual que toque).
  4. No son pocas las empresas que tienen asociado algún tipo de préstamo bancario, hipoteca o deudas a largo plazo de este tipo. En estos casos es conveniente reclasificar las cuentas 170 (largo) y 520 (corto) para indicar a final de año qué corresponde a deudas de menos de un año y qué corresponde a deudas de más de un año.
  5. El punteo de cuentas bancarias es un clásico de todo contable. No nos quedamos tranquilos si no verificamos que cada importe cargado o abonado en nuestras cuentas bancarias está más que contabilizado. Esta mecánica se suele hacer cada mes, por comodidad y por ser más prácticos, no podemos permitir que nos cobren algo que no es nuestro o por ejemplo que nos apliquen gastos e intereses que consideremos que podamos negociar con nuestra entidad bancaria.
  6. Repasar gastos fijos: me da la sensación de que casi nadie lo hace o al menos, cuando hablo con compañeros de profesión me comentan que repaso demasiado, otros pocos, sin embargo, son de mi opinión. Se trata de los gastos fijos que tenemos cada mes: electricidad, teléfono, seguros sociales, salarios. No os ha pasado que a veces no nos llega una factura o llega demasiado tarde? Si nos encontramos que ya hemos hecho el cierre de ejercicio y resulta que vemos que llega una factura de teléfono del mes de diciembre. Como se paga en enero, no nos hemos dado cuenta al repasar y puntear bancos. Así que no está de más tener en cuenta que cada mes hayamos realizado los asientos de nuestros gastos fijos.
  7. En cuanto a provisiones contables debemos tener en cuenta si vamos a tener depreciaciones de activos, riesgos de algún tipo como impagos de clientes. De esta forma estaremos haciendo referencia a la imagen fiel de la empresa en ese momento, principio contable básico.
  8. A veces nos ocurre que hemos realizado un ingreso o un gasto pero éste se corresponde a un ingreso anticipado por ventas futuras o bien a ingreso anticipado por prestaciones futuras. Por ejemplo, un seguro. El seguro lo pagamos en febrero pero nos da cobertura durante un año. En estos casos lo correcto será periodificar el gasto en los meses del año que corresponden entre el cobro y el cierre de ejercicio. El saldo restante corresponderá al año siguiente.
  9. Asiento del impuesto de sociedades. Una vez realizados todos los ajustes y comprobaciones anteriores, se ha de hacer el asiento del impuesto de sociedades (si toca).
  10. El último asiento a realizar en la contabilidad anual de una empresa será el asiento de regularización y cierre. Con esto nos quedaría realizada la cuenta de pérdidas y ganancias y sabremos el resultado del ejercicio.

¿Creéis que hemos sabido reflejar los puntos necesarios para hacer el cierre anual del ejercicio contable?

Seguramente hayáis identificado algunos de estos puntos o habréis echado alguno de menos ya que cada empresa tiene sus propias particularidades. Lo que sí tengo claro es que estos puntos básicos deberían ser de obligado cumplimiento para todo contable. Toda seguridad es poca a la hora de elaborar las cuentas anuales y balances de nuestras empresas ajustándolas a la realidad económica de la misma.

 

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