¿Autónomo o sociedad? Comparativa

Si has tomado la firme decisión de emprender, a efectos legales lo primero que tendrás que considerar es si darte de alta fiscalmente como autónomo o como sociedad. Con este artículo pretendemos hacer una comparativa para que veas las ventajas y desventajas de elegir una u otra opción.

Tiempo y coste económico de darse de alta

Aquí no hay pie a la comparativa. En España, darse de alta en alguna actividad como autónomo es mucho más rápido que hacerlo como cualquier otra forma jurídica. En este caso solo será necesario presentar la declaración censal en Hacienda y darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social. Lo más probable es que no te lleve más de un día hacerlo y, a partir de ese momento, ya podrás ejercer como tal con total libertad. Económicamente, todo este proceso puede suponerte desde 0 euros hasta los honorarios que pagues a la asesoría o gestoría para que realicen todos los trámites por ti, que a buen seguro no serán elevados por su facilidad.

Si te das de alta como sociedad la cosa cambia, tanto en términos de tiempo como de dinero. El proceso a seguir es el siguiente:

  • Obtención del Certificado negativo de Denominación en el Registro Mercantil Central.
  • Estatutos y escritura de la constitución de la sociedad ante notario.
  • Liquidación del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, de un 1% del capital social.
  • Inscripción en el Registro Mercantil.
  • Obtención del CIF (Código de Identificación Fiscal).
  • Apertura de una cuenta bancaria a nombre de la sociedad e ingresar un mínimo de 3.000€ para constituir la SL.

Los administradores y socios, además, deben estar dados de alta como autónomos. De este proceso, el Certificado negativo puede suponer alrededor de 35€; los estatutos y la constitución ante notario alrededor de 400 o 500€; la liquidación del 1% del capital social, contando que éste sea de 3.000€, 30€ más. En la inscripción en el Registro Mercantil habrá que aportar una provisión de 180€ extra y al abrir la cuenta del banco, abonar el capital social. Quitando éste, la suma asciende a unos 700€ aproximadamente en trámites burocráticos y administrativos, a los que habrá que sumarle el capital social.

En tiempo se suele tardar, de media, entre 30 y 40 días para darse de alta como sociedad, incomparable a las 24h para poder ejercer con total libertad como autónomo.

Responsabilidades

En contra de lo visto en el tiempo y dinero para darse de alta como sociedad, en el apartado de responsabilidades tiene una ventaja muy importante: tan solo responderá con su capital social. Es decir, que si el capital social que has o habéis invertido es de un total de 6.000€, a la hora de embargarte solo podrán quitarte esos 6.000€.

Un autónomo en España, en cambio, responde con sus bienes empresariales y personales. Es decir, que podría perder incluso la vivienda y el coche, aunque la última reforma dicta que si la deuda es inferior a los 300.000€ estos dos elementos no podrán ser embargados para liquidarla.

Memoria de los impuestos

Supón que estás empezando tu actividad económica como autónomo y que generas bases imponibles con pérdidas. Cuando tengas beneficios y declares tu IRPF estas pérdidas anteriores nunca serán tenidas en cuenta.

Si te das de alta como sociedad y tienes pérdidas, en cambio, en el momento de declarar el Impuesto de Sociedades en futuros ejercicios se restarán.

Tributación

En este factor la comparativa no muestra un claro ganador, ya que tiene mucho peso la cantidad de dinero que se declare. Para los autónomos en España, la tributación mínima en 2016 se ha visto reducida al 15%, mientras que el Impuesto de Sociedades mínimo se ha modificado recientemente hasta situarse en un 25%.

Cuando hablamos de grandes cantidades de dinero el autónomo sale perdiendo, pues su tributación máxima es del 45%, cuando se superan los 60.000€. Las sociedades, en cambio, que facturen más de 120.000€ solo tendrán que tributar al 30%.

Otras diferencias en la comparativa autónomo o sociedad

A grandes rasgos y de forma teórica ya las hemos visto todas, pero a efectos prácticos podemos encontrar un par más.

  • Acceso a financiación bancaria

Los créditos bancarios suelen ser, estadísticamente, más accesibles para las sociedades que para los autónomos. El motivo es que la contabilidad en las sociedades normalmente es mucho más estricta, con cuentas precisas y claras, y eso genera una confianza mayor en los bancos.

  • Imagen corporativa

Aquí también sale ganando la sociedad ante un autónomo. Normalmente, las sociedades ofrecen una imagen más profesional, seria, grande y solvente, lo que vuelve a derivar en más confianza de los clientes potenciales ante los autónomos.

Conclusiones de la comparativa ¿autónomo o sociedad?

Después de lo visto, podemos sacar en claro que, generalmente, en los inicios conviene más darse de alta como autónomo que como sociedad, ya que el tiempo y el coste económico es muchísimo menor. Si el caudal económico empieza a crecer y la facturación es alta, como sociedad se grava menos y de cara al público y a los bancos se da una sensación de robustez mucho mayor.

En cualquier caso, para altas, cambios o transiciones entre autónomos y sociedades te recomendamos que cuentes con una gestoría de empresas profesional como Innova Gestors, donde somos expertos en consultoría, asesoría fiscal, contable y empresarial en España y Andorra.

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