Cómo actuar cuándo no nos pagan una factura

A todos nos puede ocurrir: empresas de mayor o menor tamaño, o autónomos que trabajan de manera freelance, nos hemos visto en alguna que otra ocasión en la tesitura de no saber bien cómo actuar cuando no nos pagan una factura. Lo cierto es que, lo sabemos, las situaciones que se crean cuando esto sucede no suelen ser nada agradables, pero más desagradable todavía es terminar por no cobrar un trabajo que se ha realizado y que ha conllevado un esfuerzo. Por lo general, se intenta hacer siempre de la mejor manera posible, aunque a veces el cliente no lo pone nada sencillo.

En estos casos lo mejor es tomárselo con calma y recurrir a métodos que nos aseguren que al final cobraremos lo que nos corresponde. Siempre hay varias fases escalonadas a las que recurrir cuando no nos pagan una factura y lo más normal es seguirlas todas con total tranquilidad y, sobre todo, con la seguridad de que finalmente sucederá lo que ha de ocurrir: que se haga justicia y se cobren las cuantías correspondientes.f

Cuando llega la hora de la verdad, el momento en el que nos damos cuenta de que el impago de una factura no es una cuestión de demora ni un mero retraso, lo primero que se ha de hacer, por desagradable que pueda resultar, es contactar con el cliente, ya que ha podido ser cuestión de un descuido, un olvido o una confusión, y en estos casos siempre es fácil de solucionar. Lo demás acaba por llegar solo cuando esto sigue sin tener utilidad: recurrir a terceros o a la justicia es algo que a nadie le gusta, pero que en ocasiones resulta inevitable.

Reclamación del pago de la deuda

Como es evidente, lo primero que se ha de hacer cuando no se recibe el pago de una factura es reclamarlo. Puede parecer absurdo y demasiado obvio, pero lo cierto es que en la práctica no siempre sucede de este modo, ya que en muchas ocasiones se deja pasar el tiempo esperando a que sea el cliente quien dé el paso de pagar; sin embargo, esto ocurre en muy pocas ocasiones, pues quienes tienen por costumbre el impago no suelen tener el menor escrúpulo en llevarlo a cabo cada vez que pueden.

La buena fe siempre es esencial porque en el mundo empresarial siempre va a ser mejor tener buenas relaciones con clientes y proveedores, pero esto no significa que se deba asociar cualquier situación con la infinita bondad humana. Si bien es cierto que en ocasiones puede ser fruto del olvido, cuando no nos pagan una factura no podemos pensar por sistema que será así y dejar que corra el tiempo en nuestra contra.

Contactar con el cliente que no paga

Esto no significa que sea necesario crear situaciones incómodas, pero sí que lo es reclamar lo que es nuestro. El primer paso para llevar a cabo esta reclamación, como es obvio, sería contactar con el cliente que no nos paga la factura y hacerlo, por supuesto, con total tranquilidad y sin alteraciones. Es tan sencillo como tener en cuenta en todo momento que la razón está de nuestro lado, por lo que no hace falta entrar en discusión alguna.

Por otra parte, siempre es positivo valorar cuál es la mejor manera de contactar con el cliente en cuestión. A priori, lo más habitual es establecer las conversaciones por la misma línea que se hayan tratado los negocios entre ambas partes y, si esto no funciona, cambiar de vía e incluso reunirnos de manera personal con él.

Contactar con terceros

Pero estos métodos no siempre son totalmente efectivos, y es entonces cuando resulta conveniente ponerse en contacto con terceros. Lo más corriente es recurrir a empresas de cobro de morosos o a algún abogado que nos pueda aconsejar acerca de cómo actuar, todo esto, siempre antes de recurrir en última instancia a la justicia, para lo cual también necesitaremos el asesoramiento de los propios abogados.

El procedimiento monitorio

El procedimiento monitorio es un proceso judicial relativamente rápido pensado expresamente para los casos en los que existe impago de una factura. Tras haber agotado todas las vías anteriormente mencionadas sin éxito, siempre puedes recurrir a la justicia para solucionarlo, como veníamos diciendo.

Esta solución es sencilla y no durará más de 8 meses -de ahí que dijéramos que es relativamente rápido, pues para otro tipo de procesos la justicia se demora más todavía-, además de que no necesitarás abogados, y únicamente deberás abonar 100 euros de tasa judicial más otro importe en variables en caso de que la deuda supere los 2.000, de lo contrario sería completamente gratuito.

Para llevarlo a cabo deberás rellenar el impreso correspondiente a estos procesos y aportar pruebas como las facturas, correos electrónicos o cualquier tipo de muestra de impago por parte del cliente, además de sus datos y tu firma. Cuando tu hayas cumplimentado y entregado la reclamación ésta se le hará llegar, y tu cliente podrá pagar u oponerse, en cuyo caso el procedimiento pasará a manos de un juez que pondrá solución al asunto.

En estos casos no hay límite en las cuantías de las deudas y siempre se salda con un resultado positivo para quien presenta el proceso. De todos modos, si te queda alguna duda a este respecto, puedes contar con expertos en la materia como nosotros; en Innova Gestors tenemos una gran experiencia en asuntos de asesoría fiscal, financiera y contable y trabajamos en España y en Andorra, por lo que podríamos ayudarte desde cualquiera de estos lugares. Cuenta con nosotros y nos pondremos a tu servicio con total confianza.

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